La ciencia detrás
Desarrollamos nuevas sustancias a través de diferentes técnicas y procesos de fermentación
(01) Fermentación en estado sólido
En este proceso, los microorganismos crecen sobre un sustrato sólido con humedad controlada y baja fracción de agua libre, en condiciones cuidadosamente ajustadas de temperatura, aireación y tiempo de incubación. Este entorno favorece una actividad metabólica altamente eficiente y la producción de enzimas y compuestos funcionales de interés tecnológico. La fermentación en estado sólido permite transformar matrices agroalimentarias complejas, modificando su estructura, liberando nutrientes y generando ingredientes con propiedades diferenciales para aplicaciones alimentarias.
(02) Fermentación
sumergida
En la fermentación sumergida, los microorganismos se cultivan en un medio líquido que permite un control preciso de variables críticas del proceso, como pH, temperatura, oxigenación, agitación y disponibilidad de nutrientes. Este alto nivel de control facilita la reproducibilidad, la escalabilidad industrial y la optimización de la producción enzimática. A través de esta tecnología es posible obtener extractos y complejos enzimáticos con actividad específica, diseñados para actuar sobre distintas matrices alimentarias y mejorar parámetros clave como sabor, textura, funcionalidad o eficiencia del proceso.
(03) Tratamientos enzimáticos
Los tratamientos enzimáticos consisten en la aplicación dirigida de actividades enzimáticas seleccionadas sobre una matriz alimentaria para inducir transformaciones específicas de manera controlada. Estas enzimas actúan sobre proteínas, carbohidratos u otros componentes estructurales, modificando propiedades como la textura, la solubilidad, la digestibilidad, el perfil aromático o la estabilidad del producto. Los tratamientos enzimáticos ofrecen una vía clean label de biocatálisis precisa, eficiente y adaptable, capaz de generar mejoras funcionales y sensoriales con un alto grado de selectividad tecnológica.